• El Megáfono Canadá

CUBA, RIQUEZA PATRIMONIAL



Una de las mejores experiencias por las que he podido apreciar a lo largo de mi corta vida, fue el haber participado en el Festival del Caribe o Fiesta del fuego; aprendiendo un sin fin de tradiciones y hábitos que muchos han llegado a obviar con el transcurrir de los años.


Cuba, es un pequeño tesoro caribeño, sus habitantes son cálidos como su piel ancestral, su arraigo y su identidad; teniendo el don de proteger las memorias de sus antepasados -expreso don, debido a que en pleno siglo XXI, pareciera que el concepto de patrimonio inmaterial fuera una realidad de inutilidad y de bastante levedad. Qué tercos son los seres humanos, sin poder conocer el verdadero empoderamiento de éste arraigo.


Mi rol en dicha festividad fue el ser ponente, acompañada de otras compañeras. Y a pesar de las intervenciones previstas en el cronograma disfrutamos la pasión del Caribe. Este festival se ha caracterizado como un proceso de resistencia cultural, donde todos los años en julio se llega a celebrar en Santiago de Cuba; todo es alegría y color, las articulación de identidades desborda los pueblos de la región, teniendo cada año un invitado especial.


Y como toda tradición, siempre hay un por qué de su ejecución. Según sus habitantes y lo que han plasmado en sus libros, ésta fiesta inició desde 1981 con la participación de importantes intelectuales del Caribes, generando espacios artísticos, académicos y comunitarios; donde, por ejemplo: es sorprendente percibir que un simple hombre pueda conducir en un día cualquiera un bus - o como le dicen, la guagua- y 24 horas después estar vestido con su colorida túnica para dar su ponencia sobre religión africana... ahí comprendí que el respeto, el conocimiento y la voluntad va más allá de un modelo económico.



Además, para esos días, sus isleños e invitados no duermen , a cada rato hay música por las calles, personas participando de los coloquios, intervenciones de cada museo, librerías atestadas como si fuera tiendas de ropa de marca, el gran desfile de la serpiente con más de 30 países invitados exponiendo su arraigo cultural, la quema del diablo -marca del final de la fiesta, donde todos se encaminan a la orilla del mar y allí se prende el fuego a un gran diablo, símbolo de los malo, que al quemarlo se deja preparado el camino para el próximo encuentro-, y lo mejor de todo, se puede caminar a las 2 de la mañana y no va a pasar nada.


Sé que podría expresar más sobre lo que es éste evento, pero las palabras no me dan abasto. Fue por eso, que en medio de dicha oportunidad, con una compañera - Mayra Cárdenas-, realizamos en 8 días las tomas necesarias para llevar a cabo el documental de lo que es la verdadera esencia del Festival del Caribe.




Y sin poder obviar aquella oportunidad, y con mi gran arma periodística -la cámara- retraté mis recuerdos en acciones y panoramas congelados para lo que me de la vida.


Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe


Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe


Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Derechos de Autor: Camila Ante - festival del caribe

Subscribete a nuestro Newsletter

  • El Megafono Facebook
  • El megafono Instagram
  • El megafono Twitter
  • El Megafono YouTube
  • el megafno phone

Copyrights© 2020 by El Megáfono. Produced by mktmedia